De dónde viene la numerología de los nombres
La versión usada hoy es la pitagórica: cada letra del alfabeto recibe un valor de 1 a 9, en ciclo (A=1, B=2... I=9, y la J vuelve a empezar en 1). El método se sistematizó a inicios del siglo XX a partir de ideas atribuidas a la escuela de Pitágoras, que veía en los números la estructura del mundo.
Digámoslo claro: la numerología es tradición simbólica, no ciencia. Nadie debería elegir el nombre de un hijo por un número. Lo que ofrece es una lente de lectura y una historia para contar, el porqué guardado en la memoria de la familia.
Los tres números de un nombre
La tradición lee tres números en cada nombre. La expresión suma todas las letras y describe el conjunto. El alma suma solo las vocales, el deseo interno. La personalidad suma solo las consonantes, la impresión externa.
Las sumas se reducen a un dígito (29 se vuelve 2+9=11, y 11 se vuelve 1+1=2), con una excepción: 11, 22 y 33 son los números maestros de la tradición y no se reducen.
Calcula a mano en un minuto
Ejemplo con Ana: A=1, N=5, A=1. Expresión: 1+5+1=7. Alma (vocales A+A): 1+1=2. Personalidad (consonante N): 5. Listo: Ana es expresión 7, alma 2, personalidad 5.
Los acentos se ignoran (é cuenta como E) y el cálculo vale para cualquier nombre, incluso los que no están en ninguna lista.
Las sugerencias del generador ya muestran el número de cada nombre, y la página de cada nombre trae la lectura completa de los tres números.